La EN ISO 13855 establece cómo calcular la distancia mínima de instalación de dispositivos de protección sensibles —como barreras fotoeléctricas, cortinas ópticas o suelos sensibles a la presión— en función de la velocidad de aproximación del cuerpo humano a la zona peligrosa.
Incluye las fórmulas de cálculo de la distancia mínima de seguridad, que consideran el tiempo total de respuesta del sistema (tiempo de detección más tiempo de parada de la máquina) y la velocidad de aproximación asumida para manos, brazos o cuerpo completo, según el tipo de dispositivo y la orientación de acceso (perpendicular o paralela al plano de detección).
Se aplica al diseño e instalación de cortinas ópticas, escáneres láser de seguridad, barreras fotoeléctricas y otros dispositivos de detección de presencia sin contacto (ESPE), tanto en accesos frontales como en zonas de trabajo colaborativo.
Un cálculo incorrecto de esta distancia mínima es una causa habitual de accidentes con dispositivos optoelectrónicos, ya que el sistema puede detectar correctamente la presencia de una persona pero no dar tiempo suficiente a detener la máquina antes de que se alcance la zona peligrosa. tec.nicum lo integra en sus proyectos de diseño de soluciones de seguridad (DASS) y en la medición de tiempos de respuesta de los sistemas de parada (MED), verificando que las distancias instaladas son las correctas.